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10 consejos para disfrutar del turismo rural

1. EVITA SORPRESAS
Habla con el propietario antes de reservar. Que admita perros puede significar que él también los tiene y no sabemos si se harán amigos de los tuyos. Que tenga barbacoa no quiere decir que la puedas usar, porque a lo mejor lo han prohibido por riesgo de incendio en un bosque cercano. Hay tantas clases de sofá-cama como de dolores de espalda.

2. ELIGE UN ALOJAMIENTO LEGALIZADO
Todo va bien hasta que en un momento dado sucede un imprevisto. Los alojamientos registrados son inspeccionados por las autoridades y cuentan con seguros para casi todas las vicisitudes que puedan darse. Si pagas una reserva en un alojamiento pirata y cuando llegues no hay nadie para recibirte, o la casa no existe, el Maestro Armero recibirá gustosamente tu reclamación.

3. LA GENTE DE LOS PUEBLOS SE CONOCE
Habla con el propietario. Él sabe quién vende miel. Él sabe quién vende chorizo o huevos de corral, de los de verdad. Él conoce a alguien que puede hacerte un cocido, sin necesidad de ir a un restaurante para turistas. Él sabe dónde se pueden ver ciervos, águilas, avutardas…. Y seguro que está encantado de decírtelo.

4. TRATA LA CASA COMO SI FUESE TUYA
En todos los sentidos. Ponte cómodo, porque no estás en un hotel de Manhattan, con un protocolo para cada cosa. Y cuida las instalaciones, no sólo por la fianza, si la hay, sino por civismo, por fomentar un ambiente donde la experiencia sea mejor para todos.

5. MÉZCLATE CON LA GENTE DEL PUEBLO
Da igual si vas a pasar un fin de semana tranquilo a celebrar una despedida de soltera. Date una vuelta, vete al bar si lo hay, y habla con la gente. No hace falta ir a Camboya para conocer gente distinta, con otro modo de enfocar la vida. No desaproveches la ocasión de ser un viajero en vez de un turista.

6. ENTIENDE A DÓNDE VAS
Disfrutar plenamente del turismo rural es involucrarse con el entorno. Está bien buscar un sitio alejado y tranquilo, pero el turismo rural te va a ofrecer tanto como estés dispuesto a poner de tu parte. Cuanto más activo, física e intelectualmente te muestres, más disfrutarás de la experiencia. No te quedes en disfrutar de un alojamiento. Aprovecha la experiencia.

7. RECUERDA QUE ESTÁS EN LA NATURALEZA
Para bien y para mal. El entorno es otro, con sus posibilidades y sus exigencias. En la naturaleza hay silencio y aire limpio. En la naturaleza hay hormigas y moscas. Mentalízate. Es parte de la diversión.

8. BUSCA LO DISTINTO
Las ciudades se parecen cada días más unas a otras. Con los mismos edificios en el centro. Con las mismas franquicias de las mismas marcas. Los pueblos no. En cada pueblo hay una peculiaridad, una anécdota o una curiosidad que lo hace diferente del de al lado. Puedes encontrar en Bangkok el mismo McDonalds que debajo de tu casa. Pero las lentejas de la tía Manuela sólo las vas a encontrar en ese pueblo.

9. EXPLORA Y RESPETA EL ENTORNO
Aunque tu casa y tu pueblo sean estupendos, date una vuelta por los alrededores. Cerca de tu casa hay otros muchos pueblos que sin duda tienen algo que ofrecer, aunque no cuenten con una casa rural. Lo que sucede necesariamente es mudo: sólo lo imprevisto puede portar algún mensaje. Si buscas el silencio, no hagas ruido. Si buscas naturaleza, cuídala, sé limpio, no dejes basuras…

10. BUSCA EL SIGNIFICADO DE LAS COSAS
Lo que más enriquece una experiencia es conocer el significado de lo que ves. Las palabras no son sólo sonido, sino también significado. Lo mismo le sucede a la tierra. Antes de ir a un sitio, lee sobre él. Entérate sobre el castillo que vas a ver, sobre el embalse y sobre el tipo de bosque, y los animales que lo pueblan. Toma nota mental de lo que es y lo que fue el pueblo que visitas. Nada será igual cuando llegues.